Qué son las manchas post-acné y por qué persisten
Las manchas post-acné son hiperpigmentación residual tras un brote inflamatorio, no daño estructural permanente.
La hiperpigmentación post-inflamatoria afecta al color de la piel, no a su textura [1]. Se manifiesta como marcas marrones, rojizas o violáceas que persisten meses tras un brote de acné. La piel reacciona a la inflamación local sobreproduciendo melanina, que se deposita en las capas superficiales (epidermis) o más profundas (dermis), determinando el tiempo de aclaramiento natural. En la práctica, las marcas epidérmicas suelen aclarar en 3-6 meses con la rutina correcta; las dérmicas pueden tardar 12-24 meses incluso con abordaje sostenido. Qué notar: en fototipos más oscuros la HPI es más frecuente, más intensa y más duradera — la rutina debe ser más conservadora y la fotoprotección más estricta. Para tener en cuenta: HPI no es lo mismo que marca atrófica ("hoyito" estructural) ni que mancha hipertrófica — esas son marcas estructurales distintas que requieren abordaje profesional.