Qué son las manchas y los cuatro tipos comunes
Las manchas son zonas más oscuras que el tono circundante con cuatro tipos comunes según su origen.
Las manchas cutáneas son áreas con tono más oscuro que la piel circundante por una sobreproducción local de melanina. Cuatro tipos predominan: léntigos solares (marrones bien delimitados en zonas fotoexpuestas — rostro, manos, escote — por UV acumulada a lo largo de los años) [1]. Hiperpigmentación post-inflamatoria o PIH (marcas marrones, rojizas o violáceas que persisten meses tras brotes de acné, irritaciones cosméticas o foliculitis). Melasma (parches simétricos en frente, mejillas y bigote asociados a fluctuaciones hormonales — embarazo, anticonceptivos, peri-menopausia — y agravados por UV). Marcas residuales (manchas más recientes por procesos cosméticos, depilación con cera o quemaduras leves). Para tener en cuenta: la diferenciación importa porque el cronograma de aclaramiento y los activos óptimos cambian entre tipos. Los léntipos solares responden bien a retinol + azelaico; el melasma pide enfoque más conservador con valoración profesional; la PIH a menudo aclara espontáneamente con SPF + azelaico.