Qué es la longevidad de la piel
La longevidad de la piel es su capacidad de mantenerse sana, resiliente y funcional con el paso de los años.
La longevidad de la piel es su capacidad de mantenerse sana, resiliente y funcional con el paso de los años. Va bastante más allá de tener pocas arrugas: se trata de que la piel resista el daño ambiental, se repare bien y conserve su estructura y su barrera con el tiempo [1]. Qué notar: una piel longeva se seca menos, tiene una textura más fina y se recupera antes de las agresiones, como el sol o la contaminación. El cambio de mentalidad es importante. No se busca parar el envejecimiento, que es imposible, sino que la piel envejezca de la mejor manera, conservando luminosidad y elasticidad más tiempo. De hecho, gran parte de ese resultado depende de decisiones que se pueden tomar hoy.